Ahora que no estas, que besas la boca de otra... Me retuerzo por dentro al imaginarte tocándola, rozándola simplemente...
Y echo de menos tu piel. Tus lunares, sobre todo mi favorito: el que tenias por detrás en el cuello. También el de la punta de la nariz....
Echo de menos darte besos para no dejarte hablar, y que me beses la frente cuando apoyo la cara en tu pecho. Esconderme en ese hueco que tanto me encanta. Entre la mandíbula y la oreja...
Morderte el cuello y dejarte marca, para saber que eres mio... Aunque ya quizás no pueda volver a hacerlo.
Cogerme de tu brazo cuando vamos por la calle y hablarte sin parar de cualquier cosa.
Esa forma en la que me mirabas y me decías que me querías mas que yo a ti... Cuando te molestaba para que me hicieses cosquillas.
Esas despedidas que se hacían infinitas pero que me parecían tan cortas.
Cuando me abrazabas y te olía. Ese olor que me perdía...
Mi niño, te quiero.
Y aunque ahora tu a mi no, seguiré gritando y llorando cada noche antes de dormir, para acordarme que fui tuya durante 7 meses. Los mejores 7 meses de mi vida.
Andaré como un alma en pena por mi casa, pero juro, que no te olvidaré tan fácilmente como tu lo has hecho conmigo.