martes, 29 de noviembre de 2011

Laberintos

3 de la mañana. Insomnio.
Me levanto de la cama y me miro al espejo. Me paso la mano por el pelo para arreglarlo un poco, pero no hay nada que hacer. Me observo: Soy la misma de siempre, pero nada de lo que hay alrededor es igual... ¿Como volver? Creo que sé como, pero ya no tengo fuerzas, o tal vez me sobra cobardía.
Me siento en la cama y suspiro. ¿Esperanzas? Quizás alguna... Esperanza de poder volver a respirar hondo y cerrar los ojos sin miedo.
Allí estaba yo, tan perdida como hacia meses.