No se si te inoportuno. No se si molesto. Pero una carta es lo que me pide el momento.
Decirte lo que siento. Expresarte pensamiento. Te quiero, lo siento. Presiento que te molestará, tal vez te desagradará.
Te quiero, no digas que no puedo, porque te quiero.
No mientas, lo sabes y me amas. Sé que no acabas de creerlo, te convenceré de hacerlo, de querer quererlo. Querer quererme. Me amas, te amo. Me deseas, te deseo. No lo sabes pero esta carta te hace dudarlo. Tienes que pensarlo, pero no podrás solucionarlo, me quieres, admítelo.
Ríndete y decídete. Soy tu mejor complemento, tu mitad hecha a medida. La chica siempre pedida. Sonará egocéntrico pero es que soy tu centro. Lo dicho, tu complemento.
Mira, y dime que mis ojos no te llaman, que mi boca no te provoca. Lo sé, estoy loca. Por ti. Y tu por mi. Es una locura, es un pecado, está prohibido, pero también perseguido por tu sentido. Sentido animal, cariño. No hablo de nada racional, hablo de dejarse llevar. Ser leal al ardor de la piel. Ser fiel a tus instintos. Saborear tu piel con vino tinto, miel para mis labios. Soy salvaje, querido.