sábado, 19 de enero de 2013

Las promesas se rompen, al igual que las cartas.

Bueno, esta espero que sea la primera nota de muchas para llenar esta caja. Dejemos el antiguo vicio por el vicio de quererte, porque me estoy haciendo adicta y creo que no quiero desengancharme.
Poco hay ya que decirte que no te haya dicho, porque frente a esa linda mirada me es imposible resistirme a decirte lo que hay en mi corazón. ¿Qué hay? Tu, y poco mas que tu... Tus sonrisas, tus besos, tus abrazos, tus caricias, tus miradas, tu calor...
Puedes hacer que desaparezca mi mundo en instantes, y puedes volver a crearlo con una palabra.
Hablar contigo una delicia. Podemos destruir las horas con palabras y no nos damos cuenta... Gracias por dejarme aparecer, amor. Me has salvado y me has devuelto la vida cuando andaba perdida dando tumbos.
Que casualidad que fue un 13 cuando te atreviste frente a mi boca y me demostraste que la suerte no depende de números ni de espejos. La suerte la creamos cuando vamos de la mano a cualquier sitio. Cuando entre frase y frase se nos escapa un beso. Cuando nariz con nariz no podemos evitar sonreír  Y quizás también cuando nos perdemos entre las sabanas descansando después de nuestras guerras...
Espero que te haya quedado claro, pero por si acaso seguiré repitiendotelo a lo largo del tiempo y de estas cartas que espero que sean muchas. Eso sí, siempre que mi imaginación me lo permita, muehehe.
Es fin, no se que mas decir así que rellenare el espacio que queda con cosas sin sentido...