sábado, 16 de marzo de 2013

Canta un pájaro a las 3 de la mañana.

Estoy de madrugada dejándome los ojos en la pantalla del portátil solo por miedo a dormir, y me acaba de asaltar el canto de un pájaro en la calle.
No se si me he equivocado de hora, si vivo dormida, o si el pobre animal anda perdido, pero me hace pensar muchas cosas...
Sin sentido alguno mi mente se pregunta quien sera esa persona con la que de madrugada me levante, escuchando pájaros imaginarios, y haga el amor para volver a dormirme. Quién será esa persona a la que en ropa interior y calcetines le prepare una taza de cola-cao (el café es demasiado serio). Quién será el desdichado o afortunado personaje que me persiga por casa para hacerme cosquillas...
Pero aun faltan años, muchos segundos por delante en los que vivir en mi casa donde el desayuno lo hace mi madre, donde ir en ropa interior es exhibicionismo y las cosquillas son familiares.
Mientras tanto puedo acostumbrarme a permanecer en el amanecer a hurtadillas, imaginando como puedo besarte sin matarme, o en como perdí la posibilidad de andar desnuda por tu cuarto. 
No se esta tan mal cuando sabes que un pájaro, un animal mas bien automático, se pierde en la noche al igual que tu.