Si tu estas viviendo en hoy, en esta hora, en este mismo instante, no sirve de nada ponerte a mirar los instantes anteriores porque ya están pasados, guardados e incluso un poco caducados.
Que si, que mirar el pasado es la clave para adivinar el futuro, pero eso solo lo aplico a la asignatura de historia.
En nuestras vidas que son relativamente cortas no sirve ese truco de mirar atrás para saber que pasará mas adelante, y la clave está en que somos personas, no una simple asignatura.
Tenemos sentimientos, somos fugaces y locos. Un día podemos querer a morir a alguien y al día siguiente morir por matarlo (es sumamente divertido).
Los días son muy cortos, y los años mas todavía. Tenemos el derecho a cambiar todo lo que queramos en nuestra vida, pero... Especifiquemos esto: Tenemos derecho a cambiar "en nuestra vida", no a cambiar "nuestra vida".
Te permito, a ti, lector, que me quieras y me odies sin motivo alguno, sin dar explicaciones. Lo que no te permito es que tu te hagas odiarme o quererme, eso no.
He aquí mas o menos la explicación de lo anterior. Puedes vivir como quieras y cuando quieras pero una vez que lo has hecho olvídate, eso ya no es importante amigo mío. La vida es un constante presente que desaparece tan rápido como nos da tiempo a pensarlo. Se va... Se va... Se va... Y se vuelve a ir otro presente.
¿Segundos? ¿Milésimas de segundo? Eso son medidas demasiado grandes para contabilizar el presente, creo yo.
En fin... No quiero darle muchas vueltas porque me desvío del tema.
Todo esto lo he empezado a escribir porque hace días que me ronda una pregunta en la cabeza: "Si en este instante se acabase tu vida, y te permitiesen elegir volver a empezar desde el punto que tu quisieras de todo lo que hayas vivido, ¿qué momento sería ese?"
Me lo he replanteado muchas veces, y tengo la suerte de decir que he vivido tantísimos buenos momentos que me costaría decidir, pero esa no es para nada mi respuesta. Después de todo el rollo que he soltado al principio, creo que mas o menos se intuye lo que elegiría.
Seguir viviendo desde el ultimo instante que hubiese vivido, es decir, continuar mi vida tal cual, sin retroceder.
Si en un pasado tomé decisiones, ya fuesen buenas o malas sería por algo. Quizás por que estuve tonta, quizás porque alguien allí arriba en las nubes lo hubiese escrito de antes, o simplemente porque ese día las condiciones meteorológicas me llevaran a ello... Sea lo que sea, tomé esas decisiones.
Aplicaos todo esto, sois un conjunto de decisiones tomadas por el mero hecho de ser vosotros. ¿Qué mas dará? No intentes cambiarlas porque no se puede a no ser que tengas una máquina del tiempo (Si la tienes avísame).
Procura que de ahora en adelante tus decisiones sean mejores, y no pienses en si te arrepentirás o no, piensa en lo que a ti realmente te apetece en ese momento.
Lo he hecho a veces, y me ha encantado. Eso de quedarme mirando fijamente la nada y llevar a cabo la primera idea que se me pasase por mi vacía cabeza... Me ha dado soluciones preciosas, aunque admito que también ha habido un par de soluciones horribles, pero, ¡sigo viva! Es lo que realmente cuenta: vivir, porque solo tenemos vida.