Parezco una veleta en un día de tormenta, con huracanes que me marean cada noche. Mis ideas son hojas sueltas que se vuelan si uno de ellos me mira, pero he comprobado con alegría que él tiene la capacidad de atarlos.
Esta noche no quiero escribir, la cabeza está vacía y en calma pero ayer... ¿Ayer? ¿Qué pasó ayer? ¿Por qué hoy ya no recuerdo aquello con tanta fuerza? ¿Qué ha pasado? ¿Lo han borrado sus besos?
Anoche me estaba deshaciendo y ahora me encuentro muy bien hecha.