En todo el tiempo en el que vivimos tendemos a caer en una especie de "burbuja mental", un estado en el que actúas sin saber realmente qué haces, qué quieres o a dónde va a llegar toda esa mierda. Cuando estás fuera no te das cuenta de que vas entrando, se forma suavemente alrededor tuya y no ves nada. En eso consiste, no ves, no oyes, no saboreas, no sientes, no percibes nada de lo que haces hasta que llega el momento. Un momento extraño en el que no se escucha ninguna leve explosión, solo hay algo que dices, o que te dicen, algo que en otro cualquier momento no hubiese causado problema, pero que al ser dicho en ese preciso instante te acciona una clavija perdida de tu cerebro. Un "clac" silencioso. La burbuja ha reventado. Ahora lo ves todo claro, ves el motivo de lo que hacías, ese motivo que no querías bien ya sea para bien o para mal. Ya nada es igual.
Me acaban de romper mi burbuja, mi madre tan acertada siempre, la ha pinchado con una frase.
No se si quería estar dentro o si me la voy a reconstruir, porque cuando creía que mi corazón no sentía nada a lo mejor era porque la burbuja en este caso era sentimental y no mental. Se me ha cristalizado el tejido cardíaco.
Esperad, ya se lo que pasa. No se ha roto, estoy dentro, estoy dentro siendo consciente... Mi bonita burbuja, me protege de todo lo malo...