viernes, 5 de febrero de 2016

Tupido velo.

Se me hace de noche, más madrugada que noche...
Todo sombra, todo oscuro.
La cabeza duele.
Los ojos se resecan.
Cojo el ritmo rápido.
El ritmo que denota descontento.
Me leo, y de verdad que intento frenar.
Pero las sombras...
Siempre las sombras...
Siempre tus caricias...
Esos escalofríos que me reordenan el cuerpo.
Porque a cada momento podría quererlos.
Sus manos, algo tienen sus manos.
Un poco desordenadas si que están estas frases.
Tengo tanto sueño que duele.
Pero sus manos, algo tienen sus manos.
Me roce como me roce a mi cuerpo le parece delicia.
Perdiendo el norte.
Perdiendo el sur,
Con él pierdo los sentidos.
Me duermo.
Sin él, con él.
Me acuerdo, el olor de mi gel en su cuerpo.
El sudor de su espalda en mis sábanas.
Recuerdo y pienso.
¿Que pensará él en cada momento?