De fondo te escucho,
como hundida en una bañera,
como si el aire te llevase,
como si nada de esto existiera.
Y tan tonta soy,
de creer en cuentos,
porque en todo lo que me invento,
no hay ni pizca de realidad.
Tan solo mi vida mental,
en la que hay finales felices,
en la que se siente todo tal real...
Escribo para expulsar toda esta mierda,
que atormenta los domingos,
que en cada noche acecha,
y en compañía se camufla.