Cariño mío, hace mucho que no me alumbras. Hace meses ya desde la última vez que me besaste las ideas, desde la última vez que me iluminaste con tu presencia.
Cariño mío, hace tiempo que me has abandonado a mi suerte, a mi triste suerte. Mis dedos no hacen más que buscarte entre palabras que no enlazan. Mi boca quedó seca tras tu marcha. Mi alma ha quedado descolgada en la almohada... Cada noche intento recomponerla, coserla a mi pecho como si fuese seda, pero no hay hilo que no arda al contacto con mi piel. La misma piel que se rompe cada minuto que pasa sin tenerte... La misma piel que se recompone por la mañana para poder cubrir el cuerpo.
Cariño mío, inspiración, que me faltas estos días. Te escribo a ti y solo a ti, bonita, implorando tu vuelta.
Si algún día me recuerdas, y me quieres incluir en tu magia, seré la primera que se ofrezca.
Vuelve cariño mío. Inspiración, eres tu mi verdadero amor.