Mira a tu alrededor. ¿Ves a aquella chica del fondo de la biblioteca? Seguro que te parece completamente normal, introducida en aquello que quiera estar haciendo en su portátil. ¿Te has parado a pensar con quién se le cruza la mirada cuando levanta los ojos? ¿Te habías imaginado acaso que se muerde el labio por si la miran? O que no quiere alzar mucho la cabeza para no dejar claro que busca la complicidad en otra mesa...