Un pueblo, una playa, 385 días después y de pronto todo tan intenso. Ya en el autobús, sin haber llegado aún, me viene tu voz en el asiento del copiloto y mi pensamiento de ''cualquier cosa que diga va a parecer tonto''. Tu charla inquieta con la voz grave y yo luchando por conducir correcta. Vaya viaje... Pero yo ahora voy sola y en silencio así que lo siento, toca ponerse a pensar. Pensar hasta que se llega al destino donde no estás, pero podrías y el recuerdo vuelve a empezar. ¿Cómo va a tener un piso el mismo encanto que una habitación? ¿Cómo se elimina el caminar delante tuya sin conocernos en ropa interior? ¿Y los juegos con alcohol en los que termino con mi culo en tu pantalón? ¿A quien le digo que me eche bien el cubata arriesgandome a un chaparrón? Pues a nadie, porque aquí estoy, escribiendo mientras ellas pacíficamente duermen. Duermen sin ser tú, sin respirar entrecortado, sin tener espasmos, sin abrazarme, sin rozarnos con cuidado. Todo tan normal... Todo tan propenso a rebobinar. Hasta la playa, donde empieza a oscurecer y me abofetea un ''pero venga'' sin ropa alguna girándome hacia el agua. Mi piel tan blanca, hecha para reflejarte la luz de la tormenta que de fondo nos velaba. Cariño, soy el rayo desde que comenzamos a enamorarnos. Tú eres el mar bravo que moja mi pecho, donde impacta el estímulo eléctrico como una puñalada. Pero te mojas, dejas que el agua te vista a mi lado. Si total, ya nos tocaría desnudarnos semanas más tarde.
Fuengirola me jode y yo solita con ayuda de alcohol intento lamerme la herida que al final abro y abro y abro e infinitamente ensancho. Quiero escribirte sonriendo un ''eh, estoy en nuestros comienzos''. Quiero quedarme en la arena a pensar y vernos de noche en el mar en mis recuerdos.
Por favor, no te vayas sin más. Ambos sabemos que nos merecemos un mejor final.
Fuengirola me jode y yo solita con ayuda de alcohol intento lamerme la herida que al final abro y abro y abro e infinitamente ensancho. Quiero escribirte sonriendo un ''eh, estoy en nuestros comienzos''. Quiero quedarme en la arena a pensar y vernos de noche en el mar en mis recuerdos.
Por favor, no te vayas sin más. Ambos sabemos que nos merecemos un mejor final.