Entro, sonrío y me sonríe. ¿Qué hago aquí? ¿Acaso me creo que hay algo para mí? Quien sabe, pero siempre empieza. Hoy no me aguanto las ganas. Hoy voy a por todas.
Bailo. Él baila lejos. ¿Qué hago aquí? Se acerca y bailamos. Hablamos muy cerca. Le canto a la boca, me río en su sonrisa. Sin tocarnos, eso no se deja.
Borrachos, giramos la cabeza y un beso. Vaya beso. Jodido beso... Pero esperado beso. Quiero más y ya no podemos parar. Hablamos, hay mucho de lo que hablar y poco tiempo.
Llegamos, se cierra la puerta y todo oscuro. Otro beso, más besos, sabor a alcohol. Sabor a ron, a mí no me gusta el ron, pero me gusta de su boca. Un ligero sabor a tabaco, pero si no fuma... ¿Sabor a tabaco? Da igual, de él me gustaría cualquiera y quizá ha sido mi impresión. Recuerdos a lo anterior. Da igual, de él me gusta todo, hasta que me haga daño.
Mi espalda en la pared, mi mochila en el suelo, mi boca en su boca. Dice que si quiero que pare, y pienso que ni loca. Repite que si quiero que pare, y no, solo quiero que nunca pare. ¿Subimos? Subimos.
Se cierran las puertas, esto no está bien. Qué más dará ya... Si es lo que quería pasar. Pero la puerta cerrada. El sofá. Es muy cómodo, eso sí que es verdad. ¿Qué más hay de verdad en esto? Da igual, ahora mismo tengo el sofá. Maullidos de fondo, taladrando el "no está bien". Ojalá dejarlos de escuchar, si de todos modos no voy a abandonar... Las manos se cuelan rápido, la ropa sale fácil.
Sabor a él, olor a él, todo él. Su boca tapa la mía mientras gimo. Qué manera más bonita de evitar el ruido... Y se acaba todo. La ropa vuelve, la noche se da por terminada. Adiós, ¿adiós? No recuerdo qué dijimos, pero duermo en el sofá.
Suena varias veces la alarma del móvil, aún me da vueltas la cabeza. No paso ni por el baño, me marcho. Duermo más en casa y al despertar un "¿cómo has dormido?". Palabras sueltas, no les encuentro sentido. Nada de esto tiene sentido. Sentido, sentido, sentido...
Con otros me da igual porque sé que no desaparecerán, pero con él me duele, me da miedo. Tenemos el don de jodernos con cada beso.