sábado, 14 de julio de 2018
Necesito tregua
Caigo de nuevo, porque para nada soy de hierro y necesito auxilio. Auxilio urgente, tan urgente como alguien que sea capaz de callar, sonreir y apretarme la mano cuando mi cabeza me grita por todos lados. Hay demasiado ruido y la única solución que se me ocurre es taparme los oídos y tratar de hacerme invisible en la cama. No rima nada y aquí sigo sin haber desaparecido. Si es que no tiene sentido pero las lágrimas ya llevan rato al filo. Suspiro... Lloro y sigo, sin ganas algunas de moverme. Tan solo que pasen las horas y hacer borrón y cuenta nueva. Inocente... Seguirá todo igual de jodido mañana, lo siento.