sábado, 9 de marzo de 2019

Zorra de noche y siempre.

A la luna se le aulla, como loba, como zorra o si prefieres puedes ladrarle como perra, pero a la luna se la mira, se la respeta. De frente y sin tapujos pues su luz a diferencia del sol no te hará cerrar los ojos y podrá reflejarse en tus pupilas cuanto quieras, tu mira a tu antojo. Pierde los papeles y sigue el resplandor blanco aunque no brille en el cielo. Que siempre la tienes, pero con luna nueva hay aún más licencia para volverse loca así que explota y  poquito a poco quitándote la ropa deja que salgan los instintos. Nos ha llegado el momento, ahora nos toca. Seamos brujas de la noche a las que nadie pueda tocar pues nuestra escoba nos permite volar y a la mierda si hay alguien que nos quiere parar. Tu grita, hermana, que sin miedo no hay oscuridad.