Mientras el mundo corre
yo estoy aprendiendo a estar quieta.
Sentadita en mi rincón
acompañada de una buena cerveza
y respirando los aromas
que la vida ofrece.
Quiero probar a degustar el aire
en cada rincón en el que
me encuentre,
desglosar los olores
y olvidarme del cuerpo
más allá de lo que
sea oler el mundo.
Inspiro hondo, suelto el aire.
Inspiro hondo, suelto el
aire.
Inspiro hondo y me trago lo que inhalo
como si fumase, para saborearlo.
Suelto el aire suspirando,
susurrándole a los árboles
que mis silbidos pueden
ser tan bellos
como los sonidos del bosque.
Mis pulmones son caja de música
y
la atmósfera sopla por mi nariz,
dejándome llena de oxígeno y matices
de los
que nunca fui consciente
y amaría descubrir.
Describirlos con palabras
e
inventar nuevas si hacen falta.
Hablar en esencias y plasmar
como si fuésemos
personajes del Perfume
el placer en una colonia.