Últimamente solo hablo de contabilizar o no contabilizar amor, de si se quiere mucho, de si se besa poco, de si se olvida demasiado. Y aun queriendo dejar a un lado tanto adverbio, tanto número y tanto improperio que solo le da toque limitado a algo que explota el pecho hacia infinito... Me encuentro preguntándome si sabrás o si pensarás en cuántas veces te he querido y te quiero, cuántas veces te he soñado, cuántas pesadillas sufro ahora, cuántos besos me han faltado, cuántas discusiones a golpe de cuchillo nos sobraron, en cuántas veces estoy dispuesta a ser gusano por acercarme al calor de tus labios. Me pregunto y yo sola me respondo: no te preguntas, no quieres saber, no sabes y realmente haces bien si eso te cura. Pero escucha, siempre estaré aquí, a distancia de un saludo. Habrá que hacerle caso a Sabina y a sus 19 días y 500 noches.