miércoles, 22 de abril de 2015

Me pierdo en otros lugares.

Cada vez que descubres una canción que te gusta te maravillas y te obsesionas. Si realmente te ha gustado pasará tiempo y seguirá siendo lo único que escuches durante todo el tiempo. Cuando pasa ese periodo se incluye en la lista de mas escuchadas, después se queda en la reproducción aleatoria. Finalmente, un triste día suena por casualidad y piensas "¿qué hago con esta canción?".

Lo mismo podemos aplicarlo a cada una de las demás cosas de la vida cotidiana, porque es tan difícil... Me asfixian las paredes, y tus brazos eran ese refugio cálido.