Te quiero de cada una de ellas. En todos tus sentimientos, en todos tus estados, en cada uno de tus momentos, de tus fallos y de tus aciertos.
Te quiero de todas las maneras posibles en las que se pueda querer. Te quiero con fuerza, con debilidad, suave y fuerte. Te quiero más y te quiero menos, pero siempre te quiero. Te quiero repetido, una y mil veces, en dos palabras que se unen en todo lo cierto.
Te quiero mal escrito, con verso o en prosa. Te quiero con tu rima asonante, o incluso con la mía consonante.
Te quiero en la cama, en el suelo, despiertos, dormidos, abrazados, enfadados, con otros, solos, contigo, conmigo, queriendo y sin querer.
Te he querido tantas veces que se ha hecho un continuo.
Te quiero tanto que me da igual cual de mis maneras escojas, que cualquiera será valida.
Te quiero tanto que solo quiero que me quieras de una de tus formas, sea cual sea.