jueves, 24 de marzo de 2016

A veces se me va.

Se masca la apatía
la mirada perdida
la falta de valentía
la pérdida de interés.

Dejo de sentirme vulnerable
ante manos desconocidas
dejo de ilusionarme
ante cualquier sonrisa.

Miro segura
dejando el alma
amarrada en el fondo
de mi pecho en llamas.

Paseo tranquila
sabiéndome inhumana
olvidando las miradas
de aquellos que pasan.

Escribo feo
rápido y enfadada
escribo sin ritmo
solo suelto palabras.

Entre cuatro versos
de cada estrofa
intento inspirarme
pero no funciona.

Dejando los dedos
sueltos como siempre
espero el milagro
pero no sucede.

Rozo la lírica
desde lejos y despacio
estirando los deseos
que rompo en pedazos.

Impido la poesía bonita
romántica o sensible
obligándome a ser dura
en una mentira estridente.

Me devoro a mi misma
como un caníbal sin presa
rompiendo los huesos
astillándome la lengua.

Se me acaban las ideas
y las palabras asonantes
escribo por inercia
recurriendo a la rima fácil.

Alargo la agonía
con dulce masoquismo
¿quieres ser mi amo?
le pregunto siempre al tiempo.

En sus minutos me maltrata
y yo gimo excitada
por el pasar de los segundos
que con saña se me clavan.

Este poema me desquicia
¿es acaso poesía?
he pasado de la tristeza
a atisbos de lujuria.

Al obsceno salir de las ideas
y al entrar del arte
un momento de deseo mental
sin sentido aparente.

Se me calienta el cuerpo
con mi propia rapidez
se me hiela en un instante
soy bipolar ¿no lo ves?