domingo, 24 de abril de 2016

Voy a ser tierna a escondidas.

Quizás sean solo palabras en la pantalla, imaginadas de unos dedos a kilómetros. Seguramente sean el simple reflejo de pulsar una tecla o tocar un cristal táctil, pero también eres tú. Tan aleatorio, tan aparecido de repente. Eres tú pasando en el tiempo, pudiendo decir aproximadamente un "dos meses" y con ello romper la regla de mis caballeros. Serán para cualquiera un puñado de mensajes, pero es la vibración del móvil que me acompaña siempre, en la distancia pero a mi lado. Eres tú, mi señor malvado, tan duro y tierno por dentro que me recoges los pedazos a lo lejos. Quizá no lo sabes, pero en parte te tengo incrustado en el pensamiento, día tras día, sin fallo voluntario.

Todo esto no lo digo, a lo mejor por el miedo a asustarte y que decidas marcharte a tiempo, evitando cualquier desgracia.