Quiero probar a crear un poema en el que rimar
se haga tan fácil como buscar un "ar" al acabar.
Así quizá pueda despejar lo que no me deja de atormentar,
o al menos pueda pasar un rato sin repasar todo
desde el principio hasta el final.
Esperad, la inspiración me acaba de abandonar,
era un amago lo que la muy zorra me venía a dar...
Esto no tiene sentido, pero para continuar os diré
que ya muy poco me puede importar el que mis palabras agraden al sonar,
¿qué más da?