domingo, 1 de julio de 2018

La ventana nunca está lo suficientemente abierta

Ojalá poder volar,
salir por la ventana,
 cruzar ese cielo infinito,
 y estallar en llamas. 
Convertirme en la estrella 
que alumbra tus noches en vela. 
Pasar de rayo intermitente a luz constante
 para poder así ser capaz de arroparte cuando llores.
Secar con mi calor tus lágrimas sagradas,
beberme el tibio sabor de tus penas
y así poder aliviarlas.
Ojalá poder volar,
para así...
A tu lado,
aterrizar.