domingo, 16 de junio de 2019

No podemos dormir.

¿Cómo no se va a morir de amor? Si a cada segundo que pasa estamos más cerca del final y tan solo quiero escaparme en el tiempo contigo. En el tiempo o del tiempo, pues aquella noche mi único deseo era que amaneciese pero sin que sonase el despertador. Un eterno momento en la cama entre tus cosquillas y tus manos decididas a no cruzar la línea prohibida, pero con tu boca diciendo que ojalá fuese tuya. Sin tenerme me tienes, tuya en cuerpo y mente por mucho que digas que no invente conceptos que no existen. ¿Qué falta hace un contacto físico si se verbaliza toda intención tan clara que se siente en el cuerpo? Podía verte arder en mi cuarto, mirándome desde el otro lado, callado, suspirando y quejándote de querer y no poder, o de no querer poder.