lunes, 30 de marzo de 2020

He, tanto, que, para.

He estirado tanto mi cuerpo,
que he dejado de sentir que estoy rota,
para ahora medir tantos metros
como la situación lo permita.

He forzado tanto mis músculos,
que he dejado de pensar que soy débil,
para ahora poder levantar
tantos mundos como existan.

He pensando tanto y tanto, 
que he dejado de hablarme,
para ahora escucharme con certeza
sobre la fortaleza que me he creado.

He huido tanto y tan lejos,
que he dejado de ver el inicio,
para ahora conquistar este nuevo sitio
y construirme la vida desde el principio.

He escrito tanto para otros,
que me he quedado sin palabras,
para ahora descubrir que la mejor musa
la llevaba siempre encima.