jueves, 5 de noviembre de 2020

Tirada en el suelo sigue siendo todo igual.

 ¿Sabéis lo que pasa cuando una idea se atrinchera en la cabeza? ¿Identificáis la sensación de ser perseguidos por algo que, si no realizáis, se os quedará clavado durante más tiempo del que querríais? ¿Tenéis?...¿Tenéis claro lo que os intento describir? 

No diré que es importante, porque hablandoos desde esta posición, poco respeto puedo infundir... Pero ultimamente mi existencia es tan simple, que en mi cabeza solo se introducen ideas simples. Hace varios días que algo me martillea por detrás de la frente: túmbate en el suelo, boca arriba, con las piernas en la pared, cállate, y respira. Así que, aquí estoy, obedeciendo a algo que no sé de donde viene y de lo que solo puedo imaginar hacia a dónde va. 

Y es que llevo semanas sin escribir, o si escribo, resulta ser un proceso lento y forzado que me deja cansada y con mal sabor de boca. Quizá las ideas se me hayan caído a los pies y necesite que vuelvan a su sitio. Quizá se me hayan dispersado por el cuerpo y tenga que concentrarlas para que salgan. Quizá se ha esfumado todo, y ya no me quedan escritos que valgan...