Las farolas se encienden
casi por puro milagro
Y solo me percato
porque voy sola
y no miro al suelo.
Pero estar sola
y no mirar al suelo
hace que quien va en compañía
y mirando al suelo
me mire.
Porque estoy a esta altura
y quizá por eso
levanto tanto la cabeza
Para salir del suelo
aunque no sepa volar.
Las farolas se encienden
con un sentido obvio
Los que vamos solos sonreímos
al haber presenciado el milagro
y nos reconocemos.